Día de la Alfabetización

Una de las tres aulas de alfabetización de adultos en Gao, Malí, construida y equipada por la Misión de Estabilización Integrada Multidimensional de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA).

FOTO:ONU/Harandane Dicko

La Conferencia General de la UNESCO declaró el 8 de septiembre Día Internacional de la Alfabetización, durante su 14ª sesión celebrada el 26 de octubre de 1966, con el fin de recordar a la comunidad internacional la importancia de la alfabetización de las personas, las comunidades y las sociedades, así como de la necesidad de intensificar los esfuerzos para lograrlo. La alfabetización es un componente clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, dentro del marco de la Agenda 2030.

La fecha promueve un Acto de entrega y de concientización frente a una realidad compleja a nivel universal. Y este desafío es mayor para los docentes que se movilizan para llevar adelante un proceso tan significativo a la vida de muchas personas. Motivados por generar el acceso a la escritura en niños, jóvenes y adultos. Por los que es sumamente interesante focalizar en un eje central y el impacto que genera el estar en una etapa pandémica.

La enseñanza debe tener en cuenta aspectos que muestren su interés sobre algo que es fundamental en el ser humano, la adquisición de la escritura, el acceso a un mundo que permite la conexión sobre el otro, el reconocimiento del otro, porque la belleza de inspirar la educación hace que no se vea los límites de una acción con cosmovisión colectiva.

Enseñanza y aprendizaje de la alfabetización durante y después de la COVID-19

El Día Internacional de la Alfabetización 2020 hace hincapié en la «Enseñanza de la alfabetización y el aprendizaje durante y después de la crisis de la COVID-19 «, y especialmente en el papel de los docentes y la evolución de las pedagogías en la lectoescritura dirigidas tanto a los jóvenes como a los adultos. La crisis reciente del COVID-19 constituye un crudo recordatorio de la gran diferencia entre el discurso político y la realidad: ya antes de la pandemia existía una gran brecha y esta se ha incrementado, con la consecuente repercusión en la vida diaria y el aprendizaje de los jóvenes y adultos que no carecen o disponen de pocas competencias en lectoescritura.

Durante la crisis del coronavirus, en numerosos países, los programas de alfabetización de adultos han estado ausentes de los planes de respuesta educativa, de manera que la mayoría de los programas de alfabetización de adultos que existían se suspendieron, y solo algunos cursos se mantenían de manera virtual mediante la radio, la televisión o los espacios al aire libre. ¿Qué repercusión tiene la crisis del COVID-19 en los docentes de alfabetización y en los adultos, así como en enseñanza y el aprendizaje? ¿Qué enseñanzas ha aportado esta crisis? ¿Cómo podemos colocar eficazmente el aprendizaje de la lectoescritura de jóvenes y adultos en las respuestas mundiales y nacionales y en las estrategias de reanudación y de reforzamiento de la resiliencia?

El Día Internacional de la Alfabetización 2020 proporcionará la oportunidad de reflexionar y debatir sobre estas preguntas y ofrecerá la posibilidad de analizar el papel de los docentes, así como las políticas, los sistemas, la gobernanza y las medidas eficaces capaces de apoyar a los educadores y el aprendizaje. En el marco de una conferencia virtual, la UNESCO presentará un debate colectivo a escala mundial con miras a reformular la enseñanza y el aprendizaje de la alfabetización para los jóvenes y adultos después de la COVID-19.

FRASE

En tiempos complejos es interesante promover y defender los derechos sobre el acceso a la educación, para fomentar el capital humano y por un mundo mejor.

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