AL DOCENTE MENDOCINO NO LE ASUSTAN LAS TRANSFORMACIONES

                Los docentes con mayor antigüedad recordamos todas las transformaciones que hemos atravesado en estos últimos años, la mayoría de ellas sólo modificaban la denominación  de los componentes del curriculum pero nada aportaban a la metodología de aplicación.

                Si revisamos los conocimientos básicos de la didáctica encontraremos que Todos los docentes adaptamos nuestra formación pedagógico-didáctica de base a aquellos “modismos” que los diferentes directores Generales de escuelas de turno suelen incluir en las normativas que se disfrazan de “transformación”.

                Hoy intentan culpar a la docencia mendocina de resultados de pruebas estándar que arrojan resultados “antipáticos” para un Gobierno Educativo que se interesa más por las estadísticas que por la calidad educativa. Olvidan que sólo se aplica aquello que se piensa detrás de un escritorio sin demasiadas instrucciones de adaptación al contexto. Atribuyen la negación a la imposición de una nueva Ley de Educación a que no se quiere innovar.

                El docente se ha convertido en un hacedor y perseverante mediador entre aquello que se pretende, pero sin ninguna formación ni capacitación desde la patronal para que la comúnmente llamada “bajada al aula” realmente permita a los alumnos Aprender y poder insertarse en una formación profesional y/o trabajo para un futuro inmediato.

                En estas épocas nuestros docentes han demostrado, una vez más, que atravesaron una  Transformación impensada ni diagramada para hacer frente a un proceso educativo que necesitaba continuar porque entienden que el actor fundamental es el Alumno. Ni siquiera dudaron en adaptar su metodología a un recurso tecnológico que no empleaban suficientemente para la educación semi-presencial; en un acto de hidalguía dispusieron de sus dudas y recursos propios para continuar.

                Al docente mendocino no lo detienen las normativas ni “innovaciones” impuestas. No lo intimidan aquellas ocurrencias temporarias de gobiernos educativos autoritarios que sólo intentan cumplir con sus propios objetivos, pero sin reconocer derechos adquiridos y condiciones laborales. Se disponen a ejecutar órdenes sin tiempos de maduración de las políticas educativas .

                Será momento entonces de que las autoridades gubernamentales escuchen realmente fundamentos del contexto educativo de boca de los responsables directos del proceso de Enseñanza-Aprendizaje y de los docentes hacerse oír para repensar un próximo ciclo lectivo desde la realidad y no desde los papeles.

                                                                                              PROF. ANDREA CASTELLANOS

                                                                                              Secretaria General SUTE MALARGÜE

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